¿Quién es quién?

Hay tanta oferta televisiva que, a veces, entran ganas de apagar la TV. Y, es que, así como la vida, el mundo audiovisual ha dado un vuelco tan grande que aquello que apreció como un medio de información se ha convertido en un medio de salto a la fama con tanto programa basura.

Pero hoy simplemente vengo a dar 10 puntos fundamentales para hacer lo que todo periodista debería saber hacer (bien). En una entrevista, ¿dónde queda la pregunta-respuesta entre entrevistador y entrevistado?

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(Imagen programa Viajando con Chester de Cuatro)

Hace poco se estrenó un programa en un canal estatal que me ha dado que pensar hasta el punto que creo que rompe todos los modelos de entrevista y que, a la vez, atrae hasta niveles morbosos.

1. ¿Quién entrevista a quién?

Sucede a menudo que, cuando ya llevamos un rato de entrevista, el ambiente entre el entrevistador y el entrevistado es tan distendido (hasta amigable) que la persona entrevistada hace preguntas al entrevistador como si fueran amigos de toda la vida.

2. De entrevista a conversación

De hecho, en este programa más que entrevistar conversan entre dos personas. Hasta llega un punto donde no existe pregunta alguna y simplemente intercambian opiniones respeto un tema de interés público e algunos un tanto problemáticos.

3. Preguntar lo que otros no se atreven pero todo el mundo quiere saber

Cuando pasas de entrevista a conversación es normal sacar temas comprometidos. Y ese es el momento ideal para hacer aquellas preguntas que sabes que van a incomodar al entrevistado pero que si no las haces pasas a ser un entrevistador del montón. Y si la hacer eres el rey del mundo.

4. No morderse la lengua

Antes era impensable que el entrevistador cortara la intervención del entrevistado para mostrarse en desacuerdo con su opinión. Ahora gusta. Que el entrevistador haga sentir incómodo a su invitado es algo que la gente aprecia y quiere ver como se va a desenvolver. Y más si el entrevistado es un personaje non-grato entre la audiencia.

5. ¿Por qué hacerlo en un plató si tenemos mil y un sitios interesantes?

Dejemos el formalismo de la mesa y dos sillas, una frente la otra. Rompamos la barrera emisor-receptor. Hagamos que entrevistador y entrevistado estemos en el mismo nivel y en el mismo lugar. Lo más importante es que la persona a la que vayas a “acribillar” a preguntas y opiniones se sienta como en casa. Pues que mejor que hacer la entrevista en su casa, en su trabajo, en el lugar donde pasa la mayoría del día… y sentados en un sofá caracterizado y relacionado con su mundo.

6. Corta el rollo. Preguntas breves

Esto es como leer una revista o el periódico. Lo primero que leemos por defecto son los titulares por 3 motivos: tienes la información básica, está en letra grande y no ocupa más de 2 líneas. Pues en una entrevista televisiva, ¿por qué deberíamos complicarnos tanto la vida haciendo preguntas que, seguramente deberás volver a formular porque el entrevistador no se ha enterado? (como, por ejemplo, esta última que acabo de formular). Olvídate de las subordinadas.

7. Aplica la matemática: 1/3 para el entrevistador y 2/3 para el entrevistado

¡Atención. Importantísimo! Que des tu opinión está genial pero no en todas las preguntas que vayas a formular e interrumpiendo siempre al entrevistado. Tú no eres el protagonista de la entrevista así que respeta el tiempo de habla.

8. Coser no es complicado, seguir un hilo de conversación coherente tampoco

No cambies de tema sin más. Debe haber un por qué, una lógica y coherencia en tu siguiente pregunta. Puedes descolocar al entrevistado pero no a cada pregunta.

9. El buen comunicador debe saber improvisar.

Por muy bien aprendido que lleves tu guión, debes saber aprovechar las oportunidades que te dan las respuestas de tu entrevistado para sacar otras que no tenías previstas pero que pueden servirte para sacarle información comprometida y de interés general.

10.  Se todo un personaje

Si el entrevistador es un periodista/comunicador sin más, puede ser políticamente correcto en su trabajo. Pero si es todo un personaje con una etiqueta colgada en sus espaldas, la entrevista gana puntos. Guste o no guste, triunfa.

Se creativo que la vida ya es suficientemente simple.

Laura Estadella 

Entrevista de trabajo: 4 errores típicos

Con los tiempos que corren, tener trabajo es todo un lujo.

Y el que no tiene, busca. Pero todavía se cometen errores muy comunes a la hora de realizar una entrevista o de asistir a ella.

 

4 errores típicos en entrevistas de trabajo:

Imagen-vía-estrategiaempleo.blogspot.com_

 1. ¿Cómo dices que se llama la empresa?:  Si eres de los que has echado un montón de CV y no te has enterado de dónde te han llamado, pregunta sin miedo (el teléfono puede que haya fallado en ese preciso momento). Apúntate el nombre de la empresa y, siempre (repito, ¡¡¡siempre!!!) infórmate sobre ella: quiénes son, qué hacen, dónde trabajan…

2. Ni llegar muy pronto ni llegar muy tarde: Llegar 30 minutos antes es señal que no tienes nada más que hacer, que tienes demasiado tiempo libre y que quieres hacer la entrevista lo antes posible e irte. Si llegas 30 minutos tarde, directamente te quedas sin el trabajo. Poca disciplina. En caso de no poder llegar a tiempo, llama con antelación. La empresa no depende de ti. Tú tal vez si. Lo ideal, llegar 5 minutos antes.

3. Dejarte el currículum en casa:  Se supone que la empresa tiene tu CV en el pc o en formato papel pero quedarás mucho más profesional si tu llevas uno en formato papel. Simplemente, por si acaso. Nunca se sabe si el que tenían se ha perdido o sinceramente, ni lo han imprimido.

4. Ir de punta en blanco:  No se trata de una boda. Como se supone que te has interesado por la empresa y habrás buscado información sobre ella, puedes saber el tipo de vestimenta que llevan. Si no vas a ir con corbata/pajarita todos los días, no te la pongas en la entrevista. Si no piensas ir siempre con los zapatos de ocasiones especiales, no te los pongas. Sé tu mismo. Tal vez una camisa y unos jeans sean más que suficiente.

Y al revés, si la empresa tiene una imagen muy marcada con traje diario, olvídate de las camisetas y las deportivas para la entrevista.

 

Laura Estadella